CUÁNTA TIERRA NECESITA UN HOMBRE | LEÓN TOLSTÓI
Tolstói un hombre que aprendio de la sociedad el valor de la transformación, su nivel como aristocrata le permite la comodidad de un librepensador y relativamente ser dueño de su vida. Con obras que cambiaron de la misma forma como lo hizo él, considero que es precisamente eso lo que permite evidenciar como la seguera de la sociedad es el punto de ebullición de la incomprensión de la misma ante la idea de la igualdad en los humanos.
A razón de Tolstói, lo social se convierte en un tema que no solo debe de ponerse en tela de discusión, sino que tambien debe de exaltarse.
Sin embargo, y a pesar de lo transendente y seguible de su producción, León Tolstói nos permite reflexionar sobre como el creer sin profesar en ocasiones causa resistencia y la misma poca credibilidad en aquello que se promulga a pesar que lo más interesante de todo, es que por la misma razón destaco el hecho que solo somos humanos y "lograr vivir el como se piensa", es muy complicado y requiere no solo de un cuerpo fuerte sino de una fe y un espiritu en igual condición.
Entre todos sus males y bondades, Tolstói en su preocupación por la educación se permie la simplificación del lenguaje en sus libros. los textos mantienen su forma de exposicion social pero su estructura hace flotar el tema constantemente a la superficie y se permite ser leido y comprendido con gran facilidad.
Con esta intensión es llevado el libro: ¿cuánta tierra necesita un hombre? una pregunta que el autor tiene el decoro de responder de una forma bastante poetica, luego de habernos dejado buscarla párrafo a párrafo durante todo el libro.
El libro nos presenta a un personaje simple, Pajom donde su personalidad parece ser marcada por la ambisión adquirida a través de la tentación del "diablo" (esa maldad que recorre el mundo). Un hombre de familia y trabajor que se encuentra pensando en el bienestar de su nucleo social y por ello viaja a través de la idea de la cantidad y proporsión de un bien: la tierra.
Este cuento nos presenta algunas reflexiónes interesate, como entender que las tentaciónes estan en todas partes, dentro de la minima conversación hasta en nuestra rutina diaria. Así mismo, nos evidencia que la ambición no se estratifica, no distingue el género o el lugar.
Dentro de mi apreciasión de las cosas, tanto la tentación como a la ambisión es imposible juzgarlas como buena o mala, simplemente estan allí y hacen parte de la vida. Permitiendonos ir más allá de lo que fuera el comienzo de nuestra posesión.
El personaje de la familia parece establecerse como un peso efimero que aterriza a Pajom como uno más dentro de un grupo familiar. Asi mismo, la presencia de la supertición, de la premoción a través de los sueños le permite gozar al cuento de vizos de magia que más no lo acerca como se creeria a la ficción, sino a la consideración de una realidad social.
El trabajo de Elena Odriozola guió de una forma fantasmal la idea en la que podiamos configurar al personaje.
Colores frios pero suaves junto a un trazo minimalista, ofrecieron el suficiente detalle para la historia que se contaba a través de las ilustraciones siendo una mirada dentro al concepto de ser que se relata como protagonista.
Disfrutable, es lo que me queda por decir, un cuento que deja una opinión que queda al lector tomarla como moraleja o como mera reflexión.


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