BUENOS DÍAS QUERIDO SOL
En las mañanas templadas en las que el sol parece perezoso de sonreír como es debido, la niebla del frío levanta para llenar todos los rincones de las casas. Mi casa en especial parece calmada.
No siento que abrir las ventanas ayude a diluir la niebla que se apodera de todo, pero me siento regocijado cuando hallo entre mis ganas la natural apatía a despegarme de la cama. Me revuelvo lentamente, porque los movimientos bruscos dirán que me he despertado, quiero seguir durmiendo, quiero seguir soñando, quiero seguir siendo ese que entre las sabanas parece un niño, acurrucado como un ovillo, acariciado y protegido.
Tengo los ojos cerrados pero puedo observar todo a mi alrededor. porque ya se aproxima el día y todo mi cuerpo lo sabe. Me resisto, y gruño al deseo de despertar. Pero, todo es inútil ... escucho los deseos de buenos que son efervescentes fuera de casa. Escucho y sonrió involuntario.
Revienta la luz en mi ventana, se ha hecho de día. Los deseos de seguir en cama parecen distantes. el bullicio del mundo despertando es maravilloso, es incontrolable. el día se abre camino, justo como lo hace la vida.
Estoy despierto.
Estoy vivo.
Observo a todos a través de la ventana, algunos voltean a mirarme, lo hacen con ojos de soslayo. Otros parecen disfrutarme.
Estoy allí para ellos y ellos estan para mi.
Soy feliz.
Estoy sonriendo.
Se llena mi vida.
Parezco brillar.
Descubro una vez más que la existencia me ilumina y yo con ella ilumino la vida. Me asombro. Sonrío otra vez.
Una voz me habla a lo lejos.
Una voz que me ama y que yo quiero.
Buenos días mi querido sol.


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