DESNUDOS EN LA INTERNET
Ya ni siquiera estamos conscientes de lo expuestos que estamos con todo lo que decimos y todo lo que mostramos. El misterio sobre nosotros mismos se desvanece. Ya no estamos claros si somos estados de ánimos, un avatar, un pensamiento de 200 caracteres, una etiqueta, una estadística, un número de visitas. Incluso hasta somos ignorantes y creemos que tanto le gustamos a las demás personas por un numero al lado de un dedo pulgar levantado.
Nuestra intimidad la llevamos en las manos, o en la espalda... la seguridad de tenerla allí, parece darnos más confianza de la debida. Nos olvidamos de vivir los momentos tratando de capturarlos en una memoria que esta fuera de la riqueza sensorial del propio cuerpo. La felicidad parece que la medimos por la cantidad de bytes que se tienen distribuidos en pequeños lugares con un acceso móvil universal.
Richard Stallman, nos lo advirtió hace bastante cuando al mismo tiempo que defendió el software libre, también era consciente y expuso los peligros que se enfrentan en su práctica, y por supuesto del papel de la ética.
Me pregunto yo, cual ética, ya no sabemos con certeza si es moralmente adecuado que digamos que, en qué lugar, ahora es confuso si tenemos el deber de ser honestos con nosotros mismos o con el mundo, diciéndole las veces que hemos ido al baño; porque eso provee de felicidad a otros con el morbo de leer y a nosotros con el morbo de ser leídos, y por supuesto son estas encrucijadas en las que se resume nuestro buen vivir.
Estamos al desnudo. Ya nos lo habían dicho hace algún tiempo. El problema de esta desnudes es que tanto "sabemos" que dejamos ver.Esta situación es la que ha comenzado a moldear las nuevas generaciones, jóvenes y niños incapaces de comprometerse y sin ningún resentimiento dejan las cosas a medias, porque deben de ponerse con lo último que salió hace cinco minutos. Y al final, no tienen tiempo suficiente. Como es eso posible?
Ahora, no es que yo no esté de acuerdo con toda esta vida virtual y con que no se le dé su debido respeto y lugar a la maravillosa herramienta que es internet y todo lo que con ella se inventa.
Pero es que no me he terminado de leer un libro cuando ya se va a estrenar la última película de la saga (Y son 10 libros). No me he terminado un café, cuando ya están por cerrar el local, por malas críticas en la web de los clientes del todo el mundo. No he terminado de preguntarle el nombre a una posible nueva amistad, cuando ya me pregunta si le agregue a alguna red social y consulte su perfil.
No he terminado....
No he terminado...
Me he vuelto irresponsable conmigo misma, tratando de seguirle el ritmo a todo. Y eso no se puede. Siempre deberemos de sacrificar algo si queremos llevar esta vida real-virtual. Ya sea sueños, amigos, comidas, deseos... siempre hemos de deber sacrificar algo importante. Algo importante.
Tomemos la vida con calma.
Seamos honestos con nuestro yo.
Hagamos de este momento nuestra paz.
Que luego de muertos no existirá el "unlike".


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